Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mi mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¿Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo?
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce Luna como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.
"Amo a la Luna encarnada, es Luna mujer mi hada,
con ojos de miel me llegas al alma, en momentos de guerra me traes la calma,
Mi destino eres tu Luna de plata, no te dejaré nunca... pensarlo me mata,
Cuantas noches sin Luna, cuantas tardes de lluvia...
Mi Luna amada... es hoy nuestra radiante mañana,
Si eres Luna yo soy tu Sol... de ti mi amor enamorado estoy,"
Te amo ayer, te amo hoy y te amaré siempre mi Luna amada
Tu Sol...
Fernando
No hay comentarios:
Publicar un comentario