has que me sienta la mujer,
la más feliz y dichosa de la tierra.
Dejas que mi piel sedienta, de caricias y de besos,
se adhiera a la tuya, envolviendo nuestros dos cuerpos,
que no se quieren separar,
en la noche, esperamos el amanecer
y me llenas de caricias con amor y de besos todo mi cuerpo.
Luna.
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